Tocumen
refuerza medidas preventivas durante la semana de mayor tránsito de aves
migratorias del año
El Aeropuerto Internacional de Tocumen ha reforzado la
vigilancia y las medidas de control de fauna para atender esta semana el mayor
tránsito de aves migratorias del año y
reducir el riesgo de impactos con aeronaves durante los aterrizajes y
despegues.
Panamá forma parte de un corredor biológico por el que
transitan aves migratorias entre Norteamérica y Sudamérica. El Aeropuerto
Internacional de Tocumen se encuentra en esa ruta, por lo que mantiene medidas
de vigilancia y control de fauna durante ambos períodos migratorios: el
desplazamiento de Norte a sur y el
regreso de Sur a norte, que ocurre en esta época del año.
De acuerdo con información del Departamento de Control de
Fauna del Aeropuerto Internacional de Tocumen, se prevé que entre el inicio de
2026 y el cierre del 31 de octubre se acumulen 8,2 millones de pasos de aves
migratorias por Panamá, al sumar el desplazamiento de Norte a sur y el retorno
de Sur a norte de las mismas poblaciones. Este acumulado aumentará en las
semanas siguientes, ya que el paso de aves continuará, de forma decreciente,
hasta la primera semana de diciembre.
Esta semana concentra el mayor flujo de la temporada.
Posteriormente, el tránsito de aves disminuirá de forma gradual. Durante este
período, Tocumen mantendrá activas las labores de vigilancia, dispersión y
manejo del entorno aeroportuario para mitigar los riesgos asociados a su
presencia.
El tránsito de estas aves coincide con una operación aérea en
constante crecimiento. Las dos pistas de Tocumen registraron 136.593
movimientos de aterrizaje y despegue entre enero y septiembre de 2026, un
aumento del 11 % frente al mismo período de 2025, equivalente a 13.775
operaciones adicionales.
En ese mismo período, la terminal movilizó 17.818.114
pasajeros, un incremento del 15 % respecto a los primeros nueve meses del año
anterior.
Estas cifras dimensionan el desafío de preservar la seguridad
operacional en una infraestructura que funciona como principal puerta de
entrada y salida aérea de Panamá y uno de los centros de conexiones más
importantes de América Latina y el Caribe.
Medidas de prevención y control de fauna
Para reducir el riesgo de impactos de aves con aeronaves,
conocidos internacionalmente como bird strikes, el personal especializado del
Departamento de Control de Fauna de Tocumen mantiene labores de vigilancia y
aplica diferentes técnicas de dispersión.
Entre las medidas utilizadas figuran dispositivos
pirotécnicos con detonaciones controladas para ahuyentar bandadas y favorecer
su desplazamiento fuera de las áreas de aproximación y despegue. Estas acciones
se complementan con la limpieza de canales, el mantenimiento de las áreas
verdes, el recorte de la vegetación y otras intervenciones dirigidas a reducir
las condiciones que favorecen la presencia de fauna en los terrenos
aeroportuarios.
Sin embargo, la gestión del riesgo también requiere acciones
fuera del aeropuerto. Los vertederos clandestinos, conocidos como
“pataconcitos”, en comunidades y terrenos cercanos atraen aves carroñeras y
roedores en busca de alimento. A su vez, los roedores atraen a aves rapaces,
como los halcones, que se alimentan de ellos. Esta disponibilidad de alimento
favorece la concentración de distintas especies en las proximidades de las
rutas de vuelo.
Por ello, Tocumen hace un llamado a las comunidades, las
autoridades locales y las instituciones responsables del aseo y la recolección
de residuos para evitar la formación de estos vertederos y atender los focos
existentes. Las medidas que ejecuta el aeropuerto dentro de sus instalaciones
necesitan el apoyo de quienes tienen competencia y capacidad de acción en las
zonas aledañas.
La combinación de aves residentes y migratorias, la
disponibilidad de alimento y las condiciones ambientales puede incrementar la
presencia de determinadas especies en el entorno aeroportuario. Por ello, las
acciones preventivas se mantienen de manera permanente y se adaptan a las
condiciones observadas durante las distintas temporadas del año.
Un fenómeno natural que requiere coordinación aeronáutica
Entre las especies que forman parte de los desplazamientos
migratorios se encuentran el gallinazo cabecirrojo (Cathartes aura), cuya
envergadura puede alcanzar aproximadamente 1,8 metros; el gavilán de Swainson
(Buteo swainsoni) y el gavilán aludo (Buteo platypterus).
La presencia de estas aves requiere vigilancia debido a sus
desplazamientos, características físicas y coincidencia con las operaciones de
las aeronaves. Aunque la migración es un fenómeno natural que no puede
eliminarse, el seguimiento de su actividad permite adoptar medidas preventivas
para reducir los riesgos.
En este escenario, la Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá
desempeña un papel fundamental en la regulación y gestión del tránsito aéreo
nacional, mediante sus dependencias especializadas y el personal responsable
del control del espacio aéreo. La coordinación entre los administradores
aeroportuarios y las autoridades aeronáuticas permite gestionar las operaciones
con los niveles de seguridad exigidos.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen mantiene activas sus
medidas de vigilancia, prevención y control de fauna durante toda la temporada.
La protección de los pasajeros, las tripulaciones y las aeronaves requiere,
además, una respuesta conjunta de las instituciones, las autoridades locales y
las comunidades para reducir las condiciones que atraen aves al entorno
aeroportuario.
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