Aeropuerto Internacional de Tocumen pone en operación
moderna planta para el tratamiento de residuos internacionales
El Aeropuerto
Internacional de Tocumen, principal puerta de entrada a Latinoamérica y uno de
los hubs más relevantes de la región, puso en operación su nueva Planta Térmica
de Tratamiento de Residuos Sólidos Internacionales, un moderno complejo de dos
plantas con una infraestructura que fortalece la sostenibilidad, la seguridad sanitaria
y la eficiencia operativa del principal aeropuerto de Panamá.
Este proyecto, hoy
convertido en realidad, tiene como propósito principal fortalecer la seguridad
sanitaria y ambiental del aeropuerto mediante el tratamiento controlado de los
desechos internacionales, los cuales pueden representar un riesgo por la posible
presencia de agentes patógenos provenientes de otros países. A través de esta
planta, se busca minimizar la propagación de enfermedades, controlar la
proliferación de vectores, gallinazos y otros animales atraídos por los
residuos, y asegurar un manejo adecuado, seguro y eficiente de los desechos
sólidos generados por la creciente actividad aeroportuaria, reduciendo así su
impacto en el entorno y en las operaciones aéreas.
Con una inversión de
14.2 millones de dólares, la planta permite procesar actualmente hasta 8.5
toneladas por día de residuos, con una capacidad instalada que alcanza las 16.5
toneladas diarias y una proyección de expansión a 20 toneladas para el año
2033.
El gerente general de
Tocumen, Jose Ruiz Blanco, destacó que “la puesta en operación de esta
planta marca un hito en la gestión ambiental del aeropuerto, al permitirnos
tratar de forma segura y eficiente los residuos internacionales, reduciendo
riesgos sanitarios y protegiendo activamente el entorno”.
Ruiz Blanco, añadió que
“este proyecto refleja nuestro compromiso con una aviación sostenible, donde la
innovación tecnológica se pone al servicio del medio ambiente, garantizando
procesos limpios, sin emisiones contaminantes, y fortaleciendo la seguridad
operacional del aeropuerto.
La obra fue ejecutada
por el consorcio Bioecológica Ingenieros, S.A., e incluye, además de su
construcción, el mantenimiento y la operación durante los primeros tres años.
El proyecto cumple con los lineamientos de la Organización de Aviación Civil
Internacional, incorporando tecnología de última generación basada en un
sistema de gasificación pirolítico tipo batch, con dos cámaras de combustión y
una de oxidación de gases, que garantiza cero emisiones contaminantes y el
cumplimiento de estrictas normativas ambientales.
La planta cuenta con una
capacidad de incineración de hasta 1,000 kilogramos por hora y opera durante 16
horas continuas al día, bajo rigurosos protocolos internacionales. Este sistema
permite reemplazar la infraestructura anterior, cuya capacidad resultaba
insuficiente frente al volumen actual de residuos, que oscila entre 7.5 y 8.5
toneladas por día.
Con esta nueva
instalación, Tocumen asegura la cobertura de la demanda actual y futura durante
al menos la próxima década. Además, elimina la posible dependencia del
transporte externo de residuos y contribuye a mejorar la seguridad operacional
al mitigar la presencia de fauna como gallinazos y roedores, que representan
riesgos para la aviación.
La infraestructura ocupa
una instalación de 1,000 metros cuadrados y está equipada con sistemas
avanzados de filtración de gases mediante lavadores húmedos y filtros de bolsa,
así como automatización y monitoreo en tiempo real a través del sistema Siemens
Simatic PCS. También dispone de áreas especializadas como depósitos de residuos
y cenizas, cuarto frío, zonas de lavado de camiones, sistemas contra incendios
y planta eléctrica propia.
Durante su fase de
construcción, el proyecto generó más de 100 empleos directos e indirectos,
mientras que en su etapa operativa cuenta con un equipo de 12 colaboradores,
incluyendo supervisores y personal técnico especializado, todos bajo la gestión
de la Gerencia de Operaciones del aeropuerto.
En 2025, Tocumen
movilizó 20.9 millones de pasajeros y proyecta superar los 22 millones en 2026,
consolidando su posición como un centro neurálgico para el tránsito de viajeros
y mercancías.